La era tecnológica ha traído avances al comunicarnos y beneficiarnos de una #información activa e instantánea. Sin embargo el lado agraviante de la moneda, es que además de no poder vivir sin ella, hemos llegado a estresarnos con la dependencia constante de incluirla en todo parámetro de la vida cotidiana.

Estamos tan acostumbrados a estar pensando ip so facto – como si también fuésemos parte de la máquina – que llevamos todo al extremo, se utiliza internet para las búsquedas más simples y la capacidad analítica se pierde en el remolino de los clics y más clics.

Este tipo de #estrés no es muy conocido, pero la introducción de esta nueva faceta, fue determinada por la psicóloga Michelle Weil y el educador Larry Rosen (1997).

La carga psicológica tal como lo explican puede tener consecuencias graves, la adicción es una de tantas, pero tal como el estrés al que normalmente estamos expuestos, afecta nuestra . La irritabilidad, ataques de ansiedad, dolores musculares, desorden del sueño y la alimentación son algunos de los síntomas que genera, esta dependencia critica a la Tecnología.

Sin mencionar, que todos buscamos la forma más virtual posible para comunicarnos dentro de la esfera #social. Te atiborras de tanta información en el Whatsapp, que no sabes que #chat contestar, como contestar, y si fue correcto el mensaje, ya que no ves la expresión de la otra persona, ni siquiera te das cuenta el tono de voz para analizar en qué contexto se comunica.

No podemos deshacernos del demonio del #tecnoestrés tan fácilmente, ya que las actividades laborales, están en constante uso de los medios tecnológicos.

Los mensajes de #Whatsapp [VIDEO], y la contestación de correos interminables, nos ponen en un desacierto con nuestra humanidad, con lo que de verdad quiere decirse y como pueden estas tecnologías [VIDEO] ayudarnos en las tareas, sin que nos consuman en cuerpo y alma.

La dependencia a la #conectividad no solo es un problema de las masas que consumen a diestra y siniestra contenidos de entretenimiento. De igual forma no podemos estar despegados del móvil, o la computadora y eso nos vuelve parte de la maquinaria falaz, que deshumaniza nuestra posición como individuos, conforme avanza la tecnología nosotros vamos en un retroceso del cual no tomamos conciencia. “La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas”, esta frase de Karl Marx, nos invita a la reflexión en cuanto a dejar de lado el mundo virtual y disfrutar por un momento de la realidad, donde le damos el valor que corresponde a una libertad propia.

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