Si se escribiera un libro, podría celebrarse de modo que hubiera tantas páginas para escribir sobre los cientos de disputas que estallaron en las últimas semanas. De repente, se sintió la impresión de que lo que mucha gente realmente sabía a los ojos de la opinión pública. Desde que surgió la desafortunada historia de Cambridge Analytica, todo parece haber cambiado. Todos parecen ser más sensibles a la necesidad de protegerse de los riesgos de la red.

Zuckerberg frente al Senado

Si alguien pensó que podría tratarse de una aventura menor, le habría sorprendido ver al propietario y fundador de Facebook [VIDEO]frente a los parlamentarios estadounidenses .

Se habló de la historia que llevó a la violación de los perfiles de millones de personas con fines electorales. Emocionado por las preguntas, el buen Zuckerberg no parecía capaz de dar respuestas que pudieran considerarse satisfactorias. Independientemente de cuál sea el legado dejado por esta historia, fue una fase histórica particular que finalmente ha movido la atención a un problema infravalorado. Cuando, de hecho, le damos nuestros datos a uno de los gigantes de la Web, es muy fácil para ellos, de una manera más o menos clara, terminar en manos de compañías externas, listas para usarlas cuando lo consideren conveniente.

En los últimos días, por ejemplo, surgió lo que parecían ser aplicaciones inocuas de #Facebook, son en realidad juegos o encuestas orquestadas por empresas especializadas que ofrecen ese servicio de forma gratuita y solicitan acceso a los datos de las redes sociales como bienes de intercambio.

Y este es precisamente el punto en el que se debe colocarse el acento.

Facebook la práctica de Zuckerberg y más allá

Lo que está oculto para los usuarios de las redes sociales y la mayoría de los gigantes de la Web es que todo lo que es gratis en realidad tiene un precio. Es necesario adquirir la conciencia de que nada es gratuito y es muy probable que la transferencia de datos represente a un cuerpo docente transferido a un sitio que, a su vez, será libre de usarlo como herramienta para la monetización. Muchos están tratando de proponer soluciones, como una aclaración definitiva de estos aspectos y la posibilidad de crear un centro de control a través del cual la información de cada usuario esté bien rastreada y todos saben dónde van y dónde llegan, con la posibilidad de poder bloquear el flujo de información. #Tecnología