Los adolescentes y preadolescentes ahora son cada vez más precoces en el uso de teléfonos inteligentes y tabletas y están cada vez más conectados pasando demasiadas horas sobre la pantalla lo que los hace perder horas preciosas de sueño, les irrita los ojos, causa dolor en el cuello y los hombros, los distrae y provoca que estén desatentos.

La adicción a los teléfonos inteligentes en países como Corea se reconoce como una enfermedad real a la par del alcohol o las drogas y el 8,4% de los adolescentes se ven afectados.

Números del teléfono inteligente

Las nuevas tecnologías están creciendo rápidamente entre los muy jóvenes: el 85% de los adolescentes entre 11 y 17 años usan sus teléfonos móviles a diario, el 72% navega por Internet todos los días, un porcentaje que solo el 56% hace 4 años era del 56%.

Los usuarios más frecuentes son las niñas (el 87.5% usa el teléfono todos los días).

El acceso a Internet está fuertemente impulsado por los teléfonos inteligentes, solo el 27% se conecta desde la PC. Alrededor del 60% de los niños revisan sus teléfonos inteligentes primero tan pronto como se despiertan y finalmente antes de quedarse dormidos.

El 63% (entre 14 y 19 años) usa el teléfono inteligente en la escuela durante las clases. El 50% dice que pasan entre 3 y 6 horas extracurriculares al día con su teléfono inteligente en la mano.

Cómo deben intervenir los padres

Entonces, ¿cómo deben comportarse las mamás y los papás con los adolescentes y preadolescentes que dependen demasiado del teléfono?

¿Qué focos de alarma hay que tener en cuenta?

Hay que tener un diálogo y reglas claras. Se debe recordar a los padres que deben mantener siempre una comunicación efectiva con sus hijos, porque una buena relación contribuye a promover el uso correcto de las tecnologías digitales.

Pero también es indispensable establecer límites claros en el uso de dispositivos multimedia: nunca en la mesa, nunca haciendo la tarea, a menos que sean útiles para estudiar, nunca en los momentos en que la familia se reúne, nunca antes de irse a dormir.

Las reglas que se aplican sobre todo a los padres que deben dar un buen ejemplo. Los padres y los pediatras también deben prestar atención a algunas alarmas, incluido el dolor de espalda frecuente, cabeza, cambios en los patrones de sueño, ardor y lagrimeo de los ojos, falta de interés e incapacidad para desconectarse del teléfono inteligente.

Aquí están las 5 recomendaciones divulgadas para enseñar a nuestros niños a tener un uso más consciente de los teléfonos móviles.

Promover el diálogo

Es importante fomentar la comunicación abierta entre padres y adolescentes. Explica a los niños lo que significa un uso positivo e inteligente de los dispositivos multimedia. Presta atención al contenido que se publica y lee.

Comprender y controlar

Aprende a controlar el tiempo que tu hijo pasa en tabletas, teléfonos inteligentes y PC. Sé el primero en aprender sobre las tecnologías disponibles, para que entiendas cómo funcionan y cuán peligrosas son.

Establecer límites y reglas claros

Es necesario limitar el tiempo de uso de teléfonos inteligentes, tabletas y PC durante el día o los fines de semana, estableciendo horarios precisos de prohibición, por ejemplo, durante las comidas, tareas y reuniones familiares.

Da un buen ejemplo

Como padre, el ejemplo es fundamental, para esto debe limitar el uso de teléfonos inteligentes primero cuando estás con tu familia y durante las comidas. También es importante que siempre elijas el contenido apropiado y los idiomas apropiados en las redes sociales: los niños lo están mirando.

Red

La colaboración entre padres, pediatras y trabajadores de la salud es esencial para proteger y apoyar a los niños a través de campañas de información. Estos deben proporcionar una mayor conciencia de los aspectos positivos (si se usan de la manera correcta, promueven las interacciones sociales, la independencia y la autoestima), pero también los riesgos que presenta el uso excesivo de dispositivos de medios.

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