Tomar cada día un yogur natural con la raspadura de la piel de medio limón es fantástico y efectivo para las personas que hayan sufrido cáncer y también como gran preventivo contra el cáncer. Esta es una afirmación que corre por las redes. ¿Qué hay de cierto en ella?

Cuando los profesionales sanitarios hablamos de la prevención, lo hacemos con una visión global, incidiendo en unos hábitos saludables, y eso incluye también la forma en que nos alimentamos. Y de esto último es el que más de cerca nos toca a los Dietistas-Nutricionistas. Intentamos explicar lo importante que es llevar una alimentación saludable rica en alimentos vegetales, potenciando así el consumo de compuestos antioxidantes, de fibra y de grasas insaturadas, entre otros.

En este caso, lo que se dice es que el yogur de limón es beneficioso contra el cáncer. Pues bien, primero hay que decir que el yogur es un producto lácteo con efecto probiótico. La materia prima es la leche de vaca (aunque puede serlo de oveja o de otro animal), en la que se le han añadido bacterias que toman como alimento la lactosa transformándola en ácido láctico. Esto no sólo hace que el producto sea más digestivo sino que ofrece otros beneficios como contribuir a mantener nuestra flora intestinal en óptimas condiciones para que ésta pueda realizar funciones importantes como el desarrollo de nuestro sistema inmunitario, protegernos de la invasión de microorganismos patógenos y producir ácidos grasos de cadena corta, por citar los más importantes.

En cuanto a la piel de limón podemos ver varios pigmentos. Cuando está verde contiene clorofila, un pigmento que a medida que el fruto madura da paso al color amarillo y la aparición de carotenos, que el cuerpo humano es capaz de transformar en vitamina A y xantofila, otro pigmento muy parecido al caroteno.

Además, tanto en la pulpa como la piel hay, flavonoides, que destacan por sus múltiples acciones antioxidantes y neutralizadores de los radicales libres, principales responsables del envejecimiento y protectores capilares que mejoran la circulación venosa. Incluso tienen capacidad para neutralizar muchas de las sustancias cancerígenas que amenazan las células.

El olor característico que se desprende de los cítricos proviene de los terpenos, unos compuestos que también han demostrado tener una probada acción desintoxicante y anticancerígena, en especial un terpeno llamado d-limoneno. Eso sí, procuramos, en este caso, de hacernos con limones de producción ecológica y libre de ceras (sustancia que aplican en la piel de las frutas para que adquieran un tono brillante).

Por tanto, podemos decir que tanto el yogur como la piel de limón son dos alimentos interesantes a incluir dentro de nuestra alimentación habitual y nos supondrá más beneficios que riesgos.

Desgraciadamente también hay que decir que aquí también existe mucho mito que gira alrededor de los alimentos y sus supuestos efectos milagrosos para prevenir y curar esta terrible enfermedad. Por lo tanto, cuidado, ya que atribuir propiedades o súper-poderes a un alimento puede llevar a un consumo excesivo del mismo, pudiendo llegar al mismo tiempo a influir sobre nuestros hábitos alimentarios, desequilibrar la dieta y, incluso, ser perjudicial. #Nutrición #Medicina #Curas de enfermedades